Pinchazos, dolor y quemazón en el pecho por ansiedad

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Las taquicardias y las palpitaciones, no son los únicos síntomas de la ansiedad que se manifiestan en el pecho. La opresión, el dolor y los pinchazos, también forman parte de los síntomas mas comunes de la ansiedad.

¿Recordáis el último artículo en el que os hablé de las taquicardias y las palpitaciones? Comentábamos que la ansiedad suele manifestarse mucho en la zona del pecho con una sintomatología muy variada. Son muchos los síntomas que aparecen en la zona del pecho cuando sufrimos un problema de ansiedad, ataques de pánico etc.

Yo en mi caso recuerdo muy bien todos ellos… algunos mas que otros, pero todos ellos muy molestos.

Otros síntomas muy comunes cuando tenemos ansiedad, son los pinchazos en el pecho, el dolor de pecho y la sensación de quemazón y presión que podemos experimentar. Se trata de síntomas que al igual que las taquicardias y las palpitaciones, no tienen ninguna gravedad, los pinchazos, el dolor de pecho y las sensaciones de quemazón, tampoco lo tienen. Son realmente desagradables y seguramente os lleguéis a preocupar cada vez que aparecen, pero de veras que no tenéis porqué preocuparos.

Estos síntomas pueden ser intermitentes, y hacer aparición de forma diferente entre unas personas y otras. Sea como sea, el trasfondo es la ansiedad. La ansiedad es la culpable de que suframos todos estos síntomas, y por ello, no podemos paliarlos de forma aislada, sino eliminando el problema matriz que los alimenta.

El problema de estos síntomas, es que la gran mayoría de las veces, vienen precedidos de unos temores irracionales que nos lo hacen pasar verdaderamente mal. Por lo general ante estos síntomas, las personas tendemos a pensar que vamos a tener un infarto, una angina de pecho, o que vamos a morir. También son muchas las personas que temen irse a la cama por si les ocurre algo mientras duermen y nadie pueda ayudarles.

Si no recordáis el artículo sobre las taquicardias y las palpitaciones, en él mencionaba que no tenéis porqué temer. No os va a pasar absolutamente nada. Son síntomas inofensivos. Muy puñeteros pero inofensivos y no van a hacerte ningún daño. Procura no prestarles atención y tu mismo podrás ver como poco a poco van perdiendo fuerza, e intensidad.